Pakse y Wat Phu

    Llegamos a la estación de autobuses de Pakse de noche, cerca de las siete, compartimos un tuctuc con otro español y una pareja finlandesa. El tuctuc nos dejó en la calle donde están la mayoría de los guesthouse.

      Los cinco fuimos pasando de guesthouse en guesthouse, la mayoría estaban completos. Al final dimos con uno, el Lankham Hotel, 60.000 kips (6€), todos aceptaron, nosotros después de ver la habitación decidimos probar en otro. La habitación no estaba del todo mal, pero daba a la calle principal y el ruido era una pasada.

       Cogimos las mochilas y probamos en otras calles menos céntricas, pero o estaban llenos o eran muy caros. Al final, con el rabo entre las piernas tuvimos que volver al Lankham Hotel.

       Una vez instalados fuimos a cenar a Daolin Restaurant,  aún no lo sabíamos pero se iba a convertir en nuestro sitio fijo a lo hora de las comidas. Tiene una carta bastante amplía, está bien de precio y el personal es muy agradable. Es algo que no solemos hacer, intentamos repartir los gastos entre diferentes sitos pero en esta ocasión salió así.

        Cuando pensamos en ir a Pakse, no teníamos muy claro cual iba a ser el plan. Pakse es la base para hacer “el circulo”, un circuito en moto por la meseta del Bolaven, se tarda tres días y pasas por diferentes pueblos, parajes naturales espectaculares, …. Pero no estaba muy claro si merecía la pena hacerlo. Algunos blogs no lo recomendaban por el estado de las carreteras y que llegabas muy cansado a los sitios.  Por otro lado queríamos visitar Tad Lo, un pueblo pequeñito de las montañas al norte y Champasak, con unas importantes ruinas ankorianas , al sur.

         Después de darle muchas vueltas la cosa quedo así, descartamos hacer “el círculo” por las referencias de algunos blogs. Alquilaríamos una moto y visitaríamos las ruinas de Champasak y al día siguiente cogeríamos un autobús a Tad Lo.

       Nos levantamos temprano y alquilamos una moto semiautomática por 50.000 Kips. Ada, como siempre, localizó la ruta en el móvil y pusimos rumbo a Champasak. Se tarda alrededor de una hora, la carretera está bien y se puede correr un poco con la moto.

Templo Wat Phu

     La razón principal para ir hasta Champasak es visitar sus  restos arqueológicos, que comprenden el templo de Wat Phu, la montaña de Phu Khao que se alza tras las ruinas del templo y los restos de la antigua ciudad de Shresthapura.

      Nosotros solo visitamos el recinto del templo, que tiene una estructura única por estar dividido en varios niveles o terrazas.

        Después de dejar la moto en el parking 5.000 kips (0.60€) y comprar las entradas 50.000 kips por cabeza (6€), algo caro a nuestro entender. Nos fuimos para la entrada, nos montaron en un carrito de golf y nos subieron a la zona arqueológica.

        El cochecito te deja junto a dos inmensos estanques o barays, que según pudimos saber funcionaban como reserva de agua. Luego vas subiendo por un camino jalonado por unas piedras cilíndricas, hasta llegar a dos palacios, uno al norte y otro al sur. No están muy bien conservados pero hay bastante actividad de restauración, parece que en unos años tendrán mejor aspecto.

       Solo se puede entrar al palacio del sur, bastante interesante, con algunos grabados y detalles en forma de relieves. Siempre que vamos a lugares historicos, nos gusta imaginarnos como era la vida allí e intentamos visualizar a personajes de la época caminando por el lugar. Despúes de dejar volar nuestra imaginación y hacer algunas fotillos,  continuamos nuestro camino hacia el siguiente nivel.

        Las subidas a las distintas terrazas se hacía por escaleras que datan de la época del templo, estan construidas con bloques enormes que ya no están alineados, así que más que subir, teníamos que escalar. Tenían su encanto y además por lo general estaban delimitadas a los lados por el fotogénico árbol nacional de Laos, la estampa quedaba bastante bien.

        Asi fuimos subiendo una tras o otra, hasta llegar al último nivel en el que se encuentra el santuario dedicado a Buda, aunque en su origen estaba dedicado al dios hindú Shiva. Pero lo más interesante, son las vistas, puedes ver todo el valle que se extiende hasta el rio y contemplar todo el complejo del Wat Phu. Luego leímos que había unas piedras en forma de cocodrilo y elefante, después de buscar bastante rato, solo encontramos la del elefante. Nos sentamos en una roca gigantesca que había por allí y disfrutamos de las maravillosas vistas mientras nos comiamos unas tortas de arroz seco que habíamos comprado en la estación de autobuses.

        La visita al complejo de Wat Phu, es interesante y entrenida, se echa en falta un poco más de información. Si has estado en los templos de Angkor, este templo te va a saber a poco. Si quieres profundizar más sobre este templo visista el blog viajesalaos.net.

        Después de la visita fuimos a comer al pueblo de Champasak, que está formada por dos calles de varios kilómetros paralelas al río Mekong. Terminamos comiendo en un restaurante propiedad de un francés. Comida aceptable, plato de noodles con pollo para mi y arroz con verduras para Ada. Mientras comíamos cayó el diluvio universal. Esperamos a que escampara un poco y volvimos a coger la moto hacia Pakse. Durante el camino tuvimos que parar un par de veces por culpa de la lluvia. Al final llegamos, empapados, a Pakse

        Aprovechando que teniamos la moto, nos dimos una vuelta por Pakse, que apenas conociamos. Fuimos al mercado y a algún templo. Luego nos pareció buena idea ir a la estación de autobuses para informarnos de como llegar a Tad Lo y también como llegar desde Tad Lo a las 4.000 islas. La estación estaba bastante lejos y no la encontrabamos. Ada había aprendido a decir, estación de autobuses en laosiano, ibamos parando con la moto y cuando les soltamos ese trabalenguas se partían de risa y luego muy amablemente nos indicaban. Así que el camino fue bastante divertido.

        Por fin llegamos al hotel, nos dimos una buena ducha caliente y salimos a cenar a Daolin Restaurant.

        Al día siguiente salíamos para Tad Lo.

Un pensamiento sobre “Pakse y Wat Phu

  1. Nuria

    Que bonitas fotos!!!….la piedra del elefante…y las escaleras entre terrazas ..parece que se han derretido por el calor…..”en busca de la estacion perdida”, muydivertido….el laosiano..parece elidioma de un planeta de la Guerra de las Galaxias….¡¡Hasta la proxima aventura!!

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